De “Bosque” a un sistema productivo: la experiencia de la reforma de un olivar en Sant’Arcangelo, en Basilicata
En Sant’Arcangelo (Potenza), el doctor agrónomo Vito Vitelli afrontó un caso emblemático de olivicultura tradicional: árboles de más de 10–15 metros de altura, caracterizados por una fuerte predominancia de masa leñosa y una producción limitada únicamente a las partes apicales. Un sistema que ya no resulta sostenible, ni desde el punto de vista técnico ni económico.
La elección fue clara y decidida: poda
de reforma. Los árboles fueron descabezados a 110–130 cm, con cortes inclinados
a 45°, para favorecer el correcto drenaje del agua y estimular una respuesta
vegetativa ordenada. A partir de aquí comenzó una nueva fase de formación del
árbol.
Los rebrotes se gestionaron mediante 2–3
ciclos de topping y edging, realizados progresivamente a 15–20 cm del corte
anterior. Finalizada esta fase, el árbol se dejó evolucionar hacia una forma
arbustiva (vaso libre Zaragoza), más baja, expandida y funcional. Las
intervenciones posteriores se limitaron a podas ligeras de regulación, con
despuntes de pocos centímetros en los ápices de las ramas ascendentes.
La gestión de la copa se llevó a cabo con criterios precisos:
• Limpieza de la parte interna, eliminando la vegetación sobrante;
• Apertura del cono de luz central;
• Esporaciones selectivas en las ramas más vigorosas;
• Aligeramiento de la parte baja para mejorar la ventilación y la operatividad.
En el plazo de dos años, el resultado es
un árbol que modifica profundamente su comportamiento fisiológico: ya no crece
en altura ni produce principalmente madera, sino que distribuye la energía de
forma equilibrada en las superficies laterales. Esto permite alcanzar una
autorregulación natural entre crecimiento y producción, con menor formación de
estructuras leñosas y mayor desarrollo de órganos fructíferos.
Paralelamente, el antiguo marco de
plantación (6×6 metros y similares) fue replanteado. Manteniendo un pasillo
operativo, se inició una intensificación entre las plantas existentes, con el
objetivo de construir con el tiempo una pared productiva continua. Lo que antes
se desarrollaba en altura hoy se gestiona en horizontal, mejorando la
eficiencia y la recolección.
También destaca el aspecto varietal: la
presencia de material de origen seminal relacionado con pendolino/olivastro se
combina con cultivares como Leccino, Frantoio, Maiatica, Racioppella, Cima di
Melfi y Nociara. Un patrimonio genético que contribuye tanto a la productividad
como a la creación de mezclas propias con identidad.
La intervención agronómica se integra en
una visión más amplia: la empresa ha cerrado la cadena productiva, combinando
la producción en campo con la transformación mediante equipos Pieralisi y
desarrollando su propia marca territorial. En el primer año se procesaron
aproximadamente 6000 quintales de aceitunas, procedentes de la explotación y de
olivares cercanos.
Esta experiencia demuestra que no es
necesario abandonar la olivicultura tradicional: es posible regenerarla,
transformando un sistema improductivo en una estructura moderna, eficiente y
sostenible.
Nota editorial:
Contenido original a
cargo del doctor agrónomo Vito Vitelli, elaborado y optimizado con el apoyo de
herramientas de inteligencia artificial con fines divulgativos, informativos y
de valorización técnica.
Actividad divulgativa realizada en colaboración con:


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