Sistema clásico Zaragoza: comparación entre “Penta” y “Makako” en el corazón de España
Encontrándome en Zaragoza, no podía dejar de documentar en campo el sistema clásico “Zaragoza”, desarrollado precisamente en este territorio a partir de una idea conjunta de los agrónomos Vito Vitelli y Jordi Mor Gaya, y hoy considerado un referente para la mandoricultura y la arboricultura moderna. La plantación observada está establecida con un marco de 5 metros entre filas × 2 metros sobre la fila (aproximadamente 1.000 plantas/ha) y presenta una estructura simple y eficaz: tronco limpio hasta unos 80 cm y posterior organización ordenada de las ramas productivas.
La particularidad de la observación reside en la posibilidad de una
comparación directa entre dos variedades dispuestas en parcelas adyacentes:
“Penta” y “Makako”, ambas desarrolladas por el centro de investigación
CEBAS-CSIC de Murcia (España), institución de referencia internacional en la
mejora genética del almendro.
La plantación, establecida en 2020, muestra una buena entrada en
producción y un equilibrio vegetativo productivo ya bien definido. Las plantas
se presentan compactas, con entrenudos cortos y una vigorosidad contenida,
señal evidente de una correcta interacción entre la densidad de plantación y la
respuesta fisiológica, además de una gestión coherente de la copa según las
intervenciones previstas en el esquema clásico “ZaragoZa”.
El sistema Zaragoza se basa precisamente en este principio: crear una
competencia, o mejor dicho, un diálogo controlado entre las plantas a lo largo
de la fila, mediante la interacción de los sistemas radiculares, con el fin de
contener los excesos vegetativos y favorecer una estructura equilibrada. En
estas condiciones, la planta tiende a autorregularse, reduciendo la necesidad
de intervenciones drásticas y permitiendo una gestión más sencilla y eficiente.
Las ramificaciones internas aún están presentes, pero se irán aclarando
progresivamente mediante intervenciones graduales (“palma de la mano” y “cono
de luz”), orientadas a mejorar la distribución de la luz y la aireación de la
copa, sin alterar el equilibrio general.
Desde el punto de vista varietal, “Penta” y “Makako” comparten un
aspecto fundamental: la floración tardía, situada entre finales de marzo y
principios de abril, característica estratégica para reducir el riesgo de
heladas primaverales. De hecho, el año anterior (2022), la zona se vio afectada
por un episodio de heladas significativo que comprometió la producción.
En la campaña actual, con el video realizado en junio de 2023, se
observa una buena recuperación productiva. “Makako” muestra una mayor evidencia
de carga de frutos, mientras que “Penta” se distingue por un calibre
ligeramente inferior, aunque plenamente válido desde el punto de vista
comercial y cualitativo.
La experiencia confirma que el éxito del sistema no depende exclusivamente de la variedad o de la densidad, sino de la correcta integración entre la plantación, la gestión y el comportamiento de la planta. En este equilibrio reside la clave para obtener sistemas productivos eficientes, sostenibles y fácilmente manejables a lo largo del tiempo.
Actividad divulgativa realizada en colaboración con:




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