Almendral entre Ruvo y Altamura: interrumpir el círculo vicioso y restablecer el equilibrio productivo
En el territorio comprendido entre Ruvo di Puglia y Altamura se observan numerosos almendrales que no son “viejos” por edad, sino envejecidos por su planteamiento agronómico. El caso típico es el de plantaciones gestionadas durante años con despuntes apicales repetidos.
El mecanismo es conocido: corte
alto, rebrote aún más vigoroso en la parte superior, sombreado de la zona basal
y empobrecimiento progresivo de los primeros metros del tronco. El resultado
son árboles de 4–5 metros con la producción concentrada en el último metro,
rico en dardos, y ausencia total de ramificaciones fructíferas en la zona media
y basal.
El problema no es la altura, sino
la distribución de la luz y la savia. El topping mecánico consolida el defecto:
estimula la vegetación apical y acentúa la sombra en la base. Si la intención
es bajar una rama, el principio técnico es claro: intervenir en el punto de
origen con un corte bajo de renovación. El corte alto refuerza la dominancia
apical; el corte bajo favorece el rebrote en la parte media y basal.
Dos estrategias
operativas
1. Poda de
reforma (enfoque estructural “strong”)
Reinicio a aproximadamente 90 cm
del suelo con un corte inclinado a 45° para favorecer el drenaje del agua. Se
procede con desrame preventivo, limpieza y protección de las heridas. A partir
del rebrote vegetativo se redefine la estructura según un modelo moderno (por
ejemplo, planteamiento tipo Zaragoza).
Es una decisión contundente:
implica 1–2 años de reducción productiva, pero elimina el defecto estructural
de raíz.
2. Gestión
gradual (enfoque “soft”)
Cuando el reinicio se introduce
progresivamente por la empresa, se interviene sobre la estructura existente
para invertir la tendencia sin generar traumas:
- Limpieza de la “palma de la mano”.
- Apertura de un cono de luz interno mediante el despunte o
acortamiento de las ramas que impiden la entrada de luz.
- Reajuste de la silueta con cortes de retorno manuales; los muñones
residuales cumplen una función de renovación.
- Contención del espesor de la pared vegetativa dentro de
aproximadamente 1,20 m.
- Sin reducción indiscriminada de altura: la cosecha mecanizada con
brazo vibrador no requiere una disminución drástica.
Este planteamiento redirige la
savia hacia la zona media, favorece el revestimiento productivo e interrumpe el
ciclo negativo que empuja la copa cada vez más hacia arriba. Las ramas
flexibles, bajo el peso del fruto, tenderán naturalmente a inclinarse, mejorando
la interceptación lumínica y el equilibrio vegetativo-productivo. De ello se
deriva una regeneración progresiva y una ramificación más armónica.
Video
Consideraciones
empresariales
En presencia de agua y espacio
disponible, puede evaluarse una mayor densidad de plantación en la línea. La
reforma puede programarse por bloques (hileras o porciones de parcela),
diluyendo el impacto económico, mientras que en el resto de la plantación se
aplica la gestión “soft”.
El objetivo técnico no es bajar
el árbol, sino reequilibrar luz, savia y estructura. Interrumpir el círculo
vicioso significa devolver la productividad a la zona media y estabilizar en el
tiempo la eficiencia del cultivo.
Nota editorial oficial:
Contenido original a cargo del Agrónomo Vito Vitelli, elaborado y optimizado
con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial con fines divulgativos,
informativos y de valorización técnica.
Actividad divulgativa realizada en colaboración con:


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